Clave de Vega, sumando escenarios

Publicado en Entrevistas

Clave de Vega con Sonia RozalénDe lo que empezó siendo un proyecto improvisado para un concurso de canto en Villamayor de Santiago, ha acabado naciendo Clave de Vega, un grupo de música corraleño compuesto por Sonia Rozalén, María Mendoza, José Luis Muñoz y Alba María Beas. Aunque no habían tocado nunca juntos, cuando se estaban preparando para el concurso se dieron cuenta de que aquello sonaba bien.

 

Y parece que no se equivocaban, porque a partir de ese momento les han llamado para actuar en decenas de sitios y eventos, los vídeos que han subido a YouTube de sus actuaciones se han difundido muchísimo, han sonado en la radio y hasta les han entrevistado en directo en la televisión de Castilla-La Mancha. Todo ha ido muy rápido, y ni ellos mismos se lo creen. A pesar de tener un poco de miedo por cuanto que se les viene encima, están muy emocionados con lo que les está pasando, encantados con lo mucho que les ha arropado la gente en Corral y tienen nuevos proyectos por delante. 

Hablamos con Jose y María en representación del grupo. Esta es la primera entrevista que conceden a un medio desde que formaron Clave de Vega.

¿Sois todos de Corral de Almaguer? 

María. Sí. Aunque Jose es de Madrid y Alba se fue a vivir allí de pequeña. 

¿De qué os conocéis? ¿Sois todos de la misma edad? 

María. Desde pequeños, de salir por el pueblo. Pero más personalmente de esto. Aunque Sonia y yo fuimos al colegio juntas.

Jose. Y no somos de la misma edad, yo soy del 90, María del 91 y Alba y Sonia de 92. 

¿Cuando empezáis en el mundo de la música? 

Jose. Yo llevo desde pequeñito. A los 13 años más o menos me compré una guitarra baratilla y aprendí por mi cuenta.  

María. Yo a los 8, cuando empecé con la bandurria. Después pasé a la guitarra y estuve un año o año y medio dando clases. Pero como era pequeña no me apetecía tocar lo que enseñaban y lo dejé. Luego volví a retomarlo unos pocos años después. 

Sonia siempre ha cantado. Estuvo unos meses dando clases de canto en Villacañas pero lo dejó, y Alba toca la caja desde que formamos el grupo, por hacerle un favor a Sonia sobretodo. 

¿Cuándo y cómo surgió el grupo? 

María. En agosto del año pasado, porque un amigo de Sonia la apuntó para que participara en un concurso de canto en Villamayor de Santiago. Ella no quería cantar con una base musical grabada, así que me pidió que la acompañara con la guitarra. Pero al final me surgió un problemilla, así que buscamos a otra persona para que le hiciera el favor. Pensaron en Jose y dijo que sí.  

Jose. Bueno, a mí me solucionaron el verano. Estaba harto de estudiar y cuando Sonia me llamó y me contó lo del concurso le dije que encantado. Al final María pudo ir, o sea que acabamos tocando los dos, con Alba al cajón, que también le hizo el favor. Y el resultado quedó mejor de lo que esperábamos.  

Jose. Después del concurso, le dije a Sonia: “que sepas que si esto sigue adelante, cuenta conmigo”. Y gracias a que justo después nos propusieron hacer un concierto más largo en el Wood, dijimos: “venga, vamos a hacerlo”. Fueron dos semanas de no dormir, de juntarnos todos los días a sacar temas. Porque pasamos de tener dos canciones preparadas a tener que cubrir dos horas enteras de concierto.  

La música que tocamos es una mezcla de lo que nos gusta a los cuatro, y los cuatro somos diferentes en cuanto a gustos musicales.

¿Con qué género musical os identificáis? 

María. Esa pregunta es complicada. La música que tocamos es una mezcla de lo que nos gusta a los cuatro, y los cuatro somos diferentes en cuanto a gustos musicales, así que acabamos haciendo una mezcla. A Sonia le gustan grupos tipo India Martínez; Jose es más rocanrolero, pero también le gusta también el flamenco, y yo soy más rumbera. Alba es “lo que te gusta a ti, no le gusta a ella”, básicamente (risas), pero es cierto que también tira más por el flamenco.  

¿A qué artistas soléis versionar? Porque habéis ampliado mucho el repertorio desde lo del concurso, ¿no? 

María. Empezamos con lo que más le pegaba a Sonia, que era India Martínez y María Rozalén, sobretodo. De hecho es bastante gracioso lo de que tengan el mismo apellido y más de una vez hemos tenido que aclarar que no son primas (risas). Tenemos una anécdota muy graciosa que nos pasó una vez. Después de un concierto en Tarancón, subió una señora al escenario a hacerse una foto con Sonia pensando que era María Rozalén, super emocionada, diciendo: “ay cuando se lo cuente a mi hijo…” Y claro, Sonia alucinaba y no sabía muy bien que decirle. 

Jose. Luego empezamos a extender bastante el repertorio. Yo intento meter cosas que me gustan a mí, como canciones de Jarabe de Palo, Fito y Fitipaldis... Pero Sonia incluso también se atreve con canciones en inglés de Adele o The Cranberries, además con bastante facilidad. 

¿Cuándo os estrenasteis oficialmente como Clave de Vega?  

Lo anunciamos por primera vez en un concierto en La Avenida. Lo habíamos decidido el día antes.  

¿Y por qué ese nombre? 

El nombre Clave de Vega es un juego de palabras. Viene de clave de Sol, pero sería demasiado evidente, así que cambiamos “Sol” por otra estrella que durante mucho tiempo fue más importante incluso que la estrella polar: "Vega”. 

¿Cuál consideráis que es el mejor concierto que habéis dado hasta ahora? 

Jose. El concierto que dimos en El Patas (el fin de semana de la II Cumbre del Vino) nos gustó especialmente porque el equipo de sonido era espectacular. Además, nos dimos cuenta de que compartíamos cartel con El Cigala y Manu Tenorio, lo cual nos ponía más presión encima. 

De todas formas, ese cartel era muy fácil de malinterpretar porque ponía en letra muy pequeñita, oscura y sobre fondo oscuro, que cada concierto era en un lugar distinto, y a primera vista parecía que se anunciaba un solo concierto donde tocásemos todos juntos. Mucha gente me preguntó (Jose): “que guay tío, que tocas con El Cigala, ¿qué ha pasado?”, pero no, ya nos gustaría. 

¿Todo esto os ocupa mucho tiempo en vuestra vida diaria? 

A veces sí, sobre todo cuando se acerca algún proyecto. El problema es que todavía no sabemos organizarnos; somos un desastre, porque tenemos vidas muy diferentes los cuatro. 

¿Os gustaría tomaros todo esto más en serio, profesionalmente? 

Jose. ¡Ojalá!. Sinceramente, a mí si mañana me dicen “firma aquí y vives de la música”, aunque me falten dos asignaturas para acabar la carrera, la dejo. Pero solo hablo por mí.

María. A mí, aunque me dedicara a la música, sí que me gustaría terminar mi carrera, porque me gusta mucho. Pero es verdad que esto empezó como una diversión y poco a poco vamos tomando conciencia de que la cosa va para adelante la cosa.

Sonia, ahora que ha acabado la carrera, está aprovechando para prepararse muy bien. Se está formando, dando clases de canto y demás. 

¿Cómo fue la experiencia de vuestra entrevista en Castilla-La Mancha Televisión? 

María. Fue muy espontáneo. De un día para otro, Sonia me dijo: “oye, que me han llamado para entrevistarnos en la tele, en un programa en directo en el que vamos a tocar”, y yo aluciné. Fue una experiencia… divertida, y llevamos riéndonos de nosotras mismas seis meses. Nos llamaron porque nos habían oído en Futuro FM, la radio de Cabezamesada, donde nos estuvieron poniendo un par de días. Pero eso no nos dio a conocer tanto como otras cosas. La verdad es que desde el concierto en Villamayor ha habido una difusión increíble gracias a los videos que nos han hecho, y también gracias a la alcaldesa de Corral, que nos invitó a tocar, el Día de La Mujer Rural, en la Casa de la Cultura. Vinieron alcaldes y concejales de otros pueblos y, claro, quieras o no, les vas gustando, te van llamando… Es más, luego nos llamarón del Centro de la Mujer de Noblejas para que hiciéramos otro concierto allí, y también de Dos Barrios. 

¿Habéis pensado en componer? 

María. Sí, de hecho esa siempre ha sido la intención desde el principio, pero cada vez es más importante. Ya tenemos un nivel de expectativas alto, porque nos ha llamado tanta gente y hemos movido tantas cosas que llega el momento de ofrecer algo nuevo, porque por muy bien que hagamos las versiones o por mucho que guste, esto se acaba. 

Aunque componer es mucho más difícil que versionar, estamos en ello, y algún día saldrá, porque hace falta dar el salto a hacer algo nuestro. 

¿En general, os habéis sentido arropados en Corral? 

María. Yo, a veces no me lo creo. Tanta facilidad, tan buena respuesta a todos los conciertos… Porque además hemos tocado mucho en Corral, y al llevar tantas actuaciones, nos daba miedo que la gente se cansara. Pero hay quien no se ha perdido ni un solo concierto e incluso va a otros pueblos a verte hacer lo mismo que hiciste la semana pasada aquí. Es algo increíble. 

 

Entrevista: Julia Martín Arévalo
Foto: María José Arévalo Rozalén

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