Pilar Astray, de vocación poeta

Publicado en Entrevistas

c_280_300_16777215_00_images_fotos_libros_alfabeto-pilar.jpgAlfabeto para amarse es el libro que ha publicado Pilar Astray, recientemente, y que la Asociación Amigos de Corral presentará el próximo día 3 de agosto en la Casa de la Cultura, de Corral de Almaguer, a las 20:30 h, donde la propia autora contará qué la ha motivado para exponer públicamente su creación literaria.

La mayoría la conoce por su trabajo de juez, pero pocos saben de la afición de Pilar Astray Chacón por la poesía, algo que reconoce traer de serie. Tras muchos años de guardar poemas, por fin se ha decidido a publicar su primer libro, Alfabeto para amarse, donde muestra una poesía creada con pedazos de amor que perduran en la memoria, poemas directos de sentimientos y sensaciones destilados de los minutos cotidianos. Amor y siempre amor, en continua dialéctica con el amado, bajo la intención de desearse y sentirse amante, amor que busca el calor de la piel, la sacudida de la mirada, amor que perdona la distancia, la ausencia, el silencio.

 

¿Por qué alfabeto? ¿Está escrito el libro como un compendio de reglas básicas para iniciarse en el amor?

Primero surgió escribir de amor como una opción básica y vital. El amor a la vida, a uno mismo, a la pareja, a los amigos, a la naturaleza, es la fuerza básica para mejorar las cosas. Es también una necesidad. Mi profesión me ofrece muchas imágenes de lo malo de la naturaleza humana. Yo quiero reflejar lo bueno. Creo que, pensando en lo bueno, podemos mejorarnos. Por eso, en el poema inicial del libro “Mi motivo” explico las razones que me llevan a escribir este poemario.

 

c_280_300_16777215_00_images_fotos_entrevistas_PilarAstray_M.jpgDespués de muchos años escribiendo, ahora publicas tu primer libro. ¿Sientes “vértigo” al exponer públicamente tus poemas?

Mucho. Un primer paso fue tener un blog “universoespejo.com”. Surgió como un propósito de año nuevo que me hizo firmar mi hija Pilar, y parece mentira, pero llevo ya con él dos años. Me dio mucho vértigo, sí, pero ha sido, y lo es, una experiencia maravillosa. He conocido ha muchos blogger. Me han enriquecido con sus textos y también me han apoyado en mi evolución.

Y otra vez Pilar (siempre es un torbellino que no te deja permanecer en el anonimato) me sugirió que ya era hora de tener un poemario, aunque fuera para uso particular. De ahí la idea, la entrega del texto a la editorial y su grata complacencia en publicarme. Cuando te dicen que tu poemario es digno de ser publicado, todos los nervios se acumulan en el estómago. ¿El mío? Pero si hay muchos libros, muchos poemarios, muchos poetas grandes… ¿El mío?

Sigo con el vértigo, cómo no confesarlo.         

 

Si dices que naciste poeta, ¿por qué te fuiste por el camino de las leyes?

Nací poeta, porque desde muy pequeña escribo poesía. En la clase de solfeo en los primeros años de EGB descubrí cómo disfrutaba poniendo letra a las composiciones musicales. Y desde ahí no comprendo la vida sin poesía.

Las leyes estaban también presentes en mi infancia. Mi madre y mi padre eran abogados. Apenas sabía andar cuando mi padre llamó a la puerta con una gran sonrisa y me dijo “gané con costas”- (gastos del proceso) -entregándome un patinete de regalo. Aprendí que eso era una buena noticia. Era el oficio de casa. Las leyes, el sentido de la justicia que mi padre me transmitió. Mi padre no era un abogado más, no cobraba por los pleitos justos de las personas sin recursos, estaba a su lado, y lo más maravilloso, ganaba. Ese sentimiento de justicia también impregnó mi vida.

Por eso estudié las dos carreras, derecho y periodismo, y por eso, por buscar esa Justicia, soy Juez.

 

El lenguaje que debes usar a diario en tu trabajo de juez realmente es complicado de entender. ¿Qué te resulta más difícil: redactar una resolución o trasmitir sentimiento escondido tras unos versos?

Pues, contestaré a la gallega: “Depende”. Tengo mucho oficio detrás- 28 años en la carrera- por lo que escribir y razonar en derecho no me resulta difícil, pero a veces lo que es complicado es la realidad que te toca juzgar, sobre todo en penal. Hay resoluciones muy complejas y muy complicadas. También hay algunas que no son difíciles pero duelen mucho, por el sufrimiento que implica volver a redactar unos hechos probados de un delito grave. El mal existe y duele, por mucha experiencia que tengas, y por muchos casos que hayas visto.

Una respuesta semejante vale para la poesía. Hay poemas que te desgarran, y otros que fluyen suaves y te dejan con una emoción positiva. Pero hay una cosa cierta, que necesito escribir. Lo hago todos los días y no concebiría mi mundo sin poesía.

Hay poemas que te desgarran, y otros que fluyen suaves y te dejan con una emoción positiva.

Internet nos ha puesto las cosas al alcance de la mano. Si por un lado es una excelente plataforma para darse a conocer, por otro está afianzando la cultura del “todo gratis”. Detrás de cada libro hay muchas horas de trabajo que una descarga no reconoce. Si no se están dando los pasos hacia una educación que reconozca y respete el trajo artístico, ¿qué mecanismos legales tenemos para salvaguardar la propiedad intelectual?

 Yo tengo un blog, por lo que ofrezco muchos contenidos gratis, y si bien ello es bueno, tienes razón, fomenta y afianza la cultura del “todo gratis”. El mundo en el que vivimos no pone en valor el trabajo intelectual, no existe una verdadera educación de respeto y fomento al trabajo artístico, pero ello ya no solo desde las escuelas o los gobiernos, sino desde la propia sociedad.

Hay mecanismos legales civiles y penales que están ahí. La dificultad no está en los textos legales, sino en la necesidad de actuar en un espacio internacional, con páginas con sede en países sin regulación. En palabras llanas, resulta muy difícil ponerle “puertas al campo”, y en internet, siempre habrá una página sin cerrar, una posibilidad de una descarga ilegal.

Yo creo que hay que apostar por la educación, por una mayor conciencia del respeto al trabajo intelectual e industrial. Cuando eran mis hijos pequeños, preguntaban por qué todas las películas de Disney que le traía eran originales, si su amigo o amiga tenían más y gratis, y ellos se tenían que conformar con menos, y coleccionarlas poco a poco. Hoy no lo preguntan, hoy saben perfectamente el motivo y están orgullosos de ello.

 

Algunos de los poemas cortos de tu libro recuerdan a Brecht. Bertold Brecht proponía un teatro didáctico que no debía provocar la identificación emocional del espectador, sino que este debía adoptar una actitud crítica. ¿Sería válida esta receta para la poesía?

Ahora que lo dices no había pensado en la influencia de Brecht sobre mis textos, pero lo cierto es que resulta muy acertada la observación. Brecht fue uno de mis autores de cabecera de la adolescencia, y quizá, por eso, siempre ha estado ahí…

Siempre es válida la receta de una actitud crítica, para la poesía, para el teatro, y para la propia vida. Sin embargo, no dejo de tener mis reticencias a vehicular la política de toda índole a través del arte, porque se terminan mezclando poemas con otros contenidos meramente utilitaristas, convertidos en panfleto. Sin embargo, sí creo en una postura crítica abierta, a todos los órdenes de la vida. La poesía ha de estar en los interrogantes de la vida, en las preguntas, en los problemas sociales. No es posible ser poeta y tener una venda en los ojos.

Tengo un poema en mi blog que se titula “Cuestióname” No creo en la aceptación sin preguntas de toda tesis que nos enseñen. El mundo avanza, la creatividad existe, porque es crítica. Anticipándome, y en palabras de Whitman “que se callen los credos y las escuelas”, la mejor escuela y el mejor credo es aquel que se cuestiona todos los días.

La poesía ha de estar en los interrogantes de la vida, en las preguntas, en los problemas sociales. 

Whitman es uno de tus poetas favoritos. La densidad cósmica de sus Hojas de hierba ha impregnado a muchos autores. ¿Cómo encaja Whitman en tus poemas y qué otros poetas han guiado tu poesía?

Yo lo veo, sutilmente, en muchas de mis propuestas, me atrae la frescura de su verso, y sobre todo la conexión natural entre lo pequeño y lo grande, lo más sencillo y lo más complejo, formando el tejido del universo. Ese ir y venir de la partícula al cosmos, en las preguntas más existenciales. Somos lo que pensamos, en alguna medida.

En mi blog tengo una serie de poemas que título “grandes poetas” en el que nomino a muchos, y hay todavía muchos más. Disfruto mucho leyendo poesía y leo mucha.

Para mí, y salvo mejor opinión, los que más me impactan, y me siguen subvirtiendo, son Víctor Hugo, Paul Eluard, Seamus Heaney, también los malditos como Mallarmé, William Blake, y como no, Neruda y Borges. Y ellas, siempre presentes, Emilia Pardo Bazán, la impresionante Alfonsina Storni, María Zambrano, Dulce Chacón, Ernestina de Champourcín y muchísimas más.   

 

Dicen que se está avivando el interés por la poesía. ¿Crees que es cierto es puro marketing editorial a través de los medios?

Hay más poesía en las calles. Hay poesía en los bares, en las librerías café; hay recitales en las calles, en los espacios públicos y privados. Hay muchísimos eventos literarios. Hay muchos blogs de poesía, muchas comunidades de intenet. Eso es una obviedad y no solo es marketing. Sin embargo, no todo tipo de poesía tiene visibilidad.

                  

¿Hay demasiada prosa impostada en forma de poemas en la poesía actual?

Sí, eso creo. Es una opinión, pero así lo creo. Es difícil definir lo qué es poesía o no. Yo no lo voy a hacer. Pero tampoco puedo aceptar que simplemente sea poesía todo texto en el que simplemente se dividen las frases en varias líneas. No creo que haya que atarse a los rigores de la métrica clásica, pero tampoco degradarla.

 

¿Podemos decir ahora, recordando a Celaya, que la poesía sigue siendo un arma cargada de futuro?

Sí, sin duda. Desde todas las ópticas, social y personal.

Por eso Dispara Poesía, porque “No hay mejor arma, ni mejor tinta, para abrazarnos, ni mejor caricia que los versos”. Dispara, dispara poesía.

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