Desde los primeros asentamientos en el cerro Gollino, varios espacios habitacionales, de diferentes tipologías, se sucedieron a lo largo de la historia hasta que Corral de Almaguer se asentó en su ubicación actual. Esta es en síntesis la cronología que describió Javier Mejías España en la conferencia que impartió el pasado sábado dentro del ciclo de los Veranos Carpetanos 2026.
Bajo el largo título de “Las primeras aldeas de la Orden de Santiago en el entorno inmediato de Corral de Almaguer: un estudio a través de las fuentes documentales y arqueológicas (siglos XII-XIV)”, Mejías expuso las líneas generales de los hallazgos encontrados en las investigaciones que está llevando a cabo para su tesis doctoral De la alquería a la aldea: reconstrucción arqueológica de la red parroquial en las tierras de la Orden de Santiago, que realiza en la Universidad de Castilla-La Mancha.
De los datos obtenidos en fuentes del andalucíes, apunta Javier que es difícil establecer la cronología de la aldeas, que se formaban en zona fronteriza de constantes conflictos. Desaparecido el poblado islámico del cerro Gollino, la población comienza desplazarse a terrenos más llanos, como la Muela. Las conquistas cristianas del siglo XII organizan el espacio siguiendo el ejemplo visigodo e islámico, y la zona cae bajo dominio de la Orden de Santiago, se fortalecen diferentes aldeas y se inician los litigios entre obispados. Lo destacable de la zona, al expandirse bordeando los dominios tanto de la Orden de San Juan como de la de Calatrava, es la ubicación estratégica de la intervisibilidad de las áreas de observación de las atalayas, elementos de vigilancia completados con elementos defensivos y religiosos.
El mayor contingente documental de la época se encuentra en los “Libros de visitas de la Orden de Santiago”, a los que Mejías hizo amplia referencia y mostró varios pasajes sobre anotaciones y órdenes acerca del régimen y organización del territorio.
El turno de preguntas, entre en buen número de asistentes, sirvió para ubicar con cierta precisión los lugares mencionados, pero si algo quedó claro fue el profundo conocimiento de la zona que tiene Javier Mejías, ya que se la ha pateado de punta a punta.
