Decía el tema de Bob Dylan, que Mamanad interpretó en la noche de Patios en Concierto, que “puedo ofrecerte un cálido abrazo para que sientas mi cariño”. Algo así debieron percibir los organizadores de la segunda edición de Patios en concierto, ofrecido por Amigos de Corral, ante la respuesta positiva y agradecida por los asistentes a los tres conciertos simultáneos.
El patio de la casa Barreda sirvió de escenario a Alberto González y Marmanad (Natalia Baeza) para animar una noche por la que corría una brisa refrescante que daba una pausa los últimos días asfixiantes. Arrancaron con la desgarradora Back to back, de Amy WaitWinehouse, para seguir con temas de amores difíciles, como Baby just care for me, popularizada por Nina Simone, y el tema de Alica Keys I keep on falling. Piezas de Tom Jones y Marvin Gaye completaron el pase, con el detalle de meter el bamboleo de la Jota del aire de Yuncler en mitad de las notas de Prince. Una actuación potente con mucho swing y la voz desagarrada de buen ghospell. Marmadad supo manejar al público mediante la complicidad que daba la cercanía, explicando los temas y añadiendo anécdotas, invitando al acompañamiento con las palmas.
La magestuosidad del restyling del patio de la casa Collados acogió una formación de cámara con los saxofones y trombón de Saxovibón, que ofreció un recital combinando clásico y moderno con un resultado algo plano pero muy aplaudido. Temas desde Piazzola hasta Shostakovich sonaron sobre el ligero murmullo de una fuente que tímidamente refrescaba el ambiente. El tango despojado de baile de Oblivion, de Nestor Piazzola, inició la sesión, para continuar con el vibrante West side story de Berstein y el jazz de Miniatura, de Pedro Iturralde, para continuar con un medley de canciones de Abba y acabar con la modernidad clásica del Vals de la suit de jazz, de Dimitri Shostakovich, que puso la nota de color con el baile de Davina Camacho y Pedro Martínez.
El ambiente clásico y didáctico se produjo entre las columnas del patio de la casa Ladrón de Guevara. El trío En clave de B ofreció un repaso secuencial de la historia de la música, desde la Edad Media hasta la actualidad, con pequeñas muestras de los movimientos más importantes, piezas que Gema Barajas explicaba al público con detalle. El recogimiento íntimo del espacio y el murmullo de historia que encierra el patio fue el lugar propicio para las notas del piano de Gema, el violín de Karmele Barón y el cello de Carmen Ramírez. Haendel, Bach, Haydyn, Mozart, Strauss, Mascani, Sarasola, Mathisen y Morricone sonaron en los instrumentos de Clave de B, limpios y elegantes, con un tono que pedía prolongar el sonido sin prisa a lo largo de la noche.
Patios en concierto es una iniciativa de Amigos de Corral que se desarrolla gracias a la colaboración y facilidades dadas por los propietarios de las casa de Barreda, Collados y Ladrón de Guevara. La finalidad del evento persigue dar a conocer el talento musical corraleño del que sentirse orgulloso. Ante la positiva acogida por parte del público en esta segunda edición, parece ser un evento con perspectivas de futuro.
